Castells

La unidad urbana es, en primer lugar, definida como yuxtaposición originaria de economías de dimensión. Estas economías de dimensión se definen como las ventajas que proporciona la concentración espacial de funciones y Empresas, de forma que éstas no pueden nacer fuera de tal agrupamiento. En el fondo lo esencial es más bien este agrupamiento y el conjunto interdependiente de elementos móviles e inmóviles que lo constituyen, que el espacio concreto en el que se asienta, el cual puede ser explicado históricamente, pero no en tanto que proceso económico. Las ventajas pueden resumirse en dos palabras: Cambio, y, sobre todo, innovación. La ciudad puede definirse, desde este punto de vista, como unidad de producción de conocimientos socialmente nuevos (Castells, 2001: 37).

— Castells, M. (2001). Problemas de investigación en sociología urbana. México, D. F.; Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.

Santos

La noción de distancia, en la forma en que se utiliza en las teorías corrientes, es una categoría de uso uniforme, como si todas las instituciones y todas las empresas tuviesen permanente y totalmente a su disposición una red de transportes; como si todos los hombres fuesen capaces de utilizar todas las calles y todos los vehículos bajo condiciones idénticas. Todos sabemos que los hombres no disponen de la misma movilidad. Para muchos hombres, esta idea debería enunciarse de otra manera: los hombres no son igualmente móviles, ni igualmente inmóviles (Santos, 1990: 93-94).

El espacio debe considerarse como un conjunto de relaciones realizadas a través de las funciones y de las formas que se presentan como testimonio de una historia escrita por los procesos del pasado y del presente. Es decir, el espacio se define como un conjunto de formas representativas de las relaciones sociales del pasado y del presente, y por una estructura representada por las relaciones sociales que ocurren ante nuestros ojos y que se manifiestan por medio de los procesos y las funciones. El espacio es, entonces, un verdadero campo de fuerzas cuya aceleración es desigual. Ésta es la razón de que la evolución espacial no se realice de forma idéntica en todos los lugares (Santos, 1990: 138).

La palabra proceso es, en sí misma, otro nombre para el tiempo que pasa (Santos, 1990: 168).

— Milton Santos (1990). Por una geografía nueva. Madrid: Espasa Calpe.